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o 1 BUZÓN AGENDA PARA LEER ANDANDO HUELLAS AJENAS LITERATURAENBREVE

jueves, 10 de abril de 2008

Pedro

Aquel niño era yo, aunque ellos no me lo querían decir. Me enseñaban aquella fotografía todas las mañanas. Salía extrañamente feliz, al lado de Pedro, enseñando un escarabajo grande, negro, muy gordo.
—Pedro —me decían.
Me encerraban en la sala blanca. A mí solo. Con la foto.
—Tú eres Pedro.
Pero yo sabía que no, que Pedro era el otro. Hasta que llegó la Seño nueva, me subió a la azotea, me hizo mirar la foto y luego la rompió.
—Ya no hay Pedro. Tú eres Pedro —dijo.
No supe qué hacer y por eso había empezado a gritar, con todas mis fuerzas.

17 pisaron la hierba:

El Viajero Solitario dijo...

Como lector, el relato me produce el mismo desconcierto que siente Pedro cuando la seño rompe la foto.

En la frase no supe que hacer , si no me equivoco, a la e de que le falta uno de esos palitos que el viento de poniente inclina, comúnmente llamado tilde: no supe qué hacer.

(Haciendo caso de tu recomendación, leí El simulacro , del libro Amor del bueno . Aunque se cuentan cosas distintas, es curiosa las coincidencias con mi relato: el nombre del protagonista, el relato que gira en torno a la relación de pareja, el gato como efecto secundario de la relación… Me gustó el cuento, tanto que leí del tirón los tres primeros del libro, que también me gustaron).

Abrazos.

marina dijo...

los papeles, las fotografías, dicen que somos quien somos...aunque en realidad sabemos, sentimos,como algo palpable, que hay un "alguien" que no tiene patria ni nombre, y sin embargo grita cada mañana para que le hagamos caso.

un saludo, Arilena
:-)

Arilena dijo...

¡Ay! ¡No sé qué voy a hacer! Lo mío con la ortografía viene de lejos... Podría decirse que el viento de poniente era demasiado sueva y que ni alargó ni inclinó el palito como debía. Aquí se le podría echar la culpa al cambio climático.

(Me alegro de que te gustara mi recomendación :D. Es un libro mágnifico, Amor del bueno)

Y puede que ese alguien que grita sea lo más importante de nosotros mismos, Marina, porque siempre será algo que nunca sabremos muy bien lo que es, que no podemos decir lo que es. Pero que es.

Enrique Páez dijo...

Y después de gritar se puso a dar de hostias a todos. No sé. ¿Estamos en Guantánamo?
Inquietante, pero así no vas a hacer amigos entre los lectores, ya te digo :-)

Dragón de Azúcar dijo...

Por lo menos él (el chico) encontró alguien que quiso mostrarle la verdad y no lo dejó estar repitiendole lo mismo que todos le decían.

Hace falta mucho coraje para eso.

Hacen falta muchas pèrsonas como la Seño para mejorar el universo.

J.

Wilco dijo...

Una Seño igual hubiera ido bien a Kafka.

No sé qué verdad le muestra ni qué Universo mejora.

Arilena dijo...

No. Sólo grita. Grita y grita. De esos gritos que tienen bastante que ver con los del cuento del mismo nombre de Menéndez Salmón.

Arilena dijo...

Pero ¿qué es la verdad? Dragón de azucar.

¿La verdad es eso en lo que todo el mundo está de acuerdo?
¿Es esa verdad más verdad que la verdad del protagonista?

en tierra de nadie dijo...

Qué manía la de los otros, siempre intentando bautizarnos con una identidad definida, aunque no sea la nuestra; con un nombre, aunque no nos reconozcamos en él. Ante eso, sólo queda gritar.

pd.- vaya ojazos que tienes. ;P
Y además saben mirar el mundo de manera diferente.

bss

ETDN

Herman dijo...

Me ha encantado, Arilena. O mejor dicho, me ha perturbado, dejándome maltrecho. Tus breves relatos tienen la extraña capacidad de adentrarse por zonas recónditas del espíritu para luego dinamitarlas. Una escritura ciertamente poderosa.
Te aplaudo con fervor.

Dragón de Azúcar dijo...

Arilena:

La Verdad es otra ficción que nos duele un poco menos que su hermana gemela, la Mentira, y por eso mismo la preferimos.

Y no necesariamente todos debemos estar de acuerdo en algo para que ello sea verdad.

Es uno de los pocos misterios que aún persisten en el mundo.

J.

Wilco dijo...

La Verdad es otra ficción que nos duele un poco menos que su hermana gemela, la Mentira, y por eso mismo la preferimos.

"Hasta que llegó la Seño nueva, me subió a la azotea, me hizo mirar la foto y luego la rompió.
—Ya no hay Pedro. Tú eres Pedro —dijo.
No supe qué hacer y por eso había empezado a gritar, con todas mis fuerzas."

Le sube a la azotea, rompe foto: gritos.

Duele menos, la preferimos.

Por lo menos él (el chico) encontró alguien que quiso mostrarle la verdad y no lo dejó estar repitiendole lo mismo que todos le decían.

"Aquel niño era yo" [¿Pedro? Pedro es el de la foto]
"Salía extrañamente feliz, al lado de Pedro"
"-Tú eres Pedro.
Pero yo sabía que no, que Pedro era el otro. Hasta que llegó la Seño nueva"
"—Ya no hay Pedro. Tú eres Pedro —dijo."

La Verdad es otra ficción que nos duele un poco menos que su hermana gemela, la Mentira, y por eso mismo la preferimos.

Ya no hay fotografia. El niño es la fotografía. ¿Es preferible?

Arilena dijo...

Qué manía, ¿verdad, ETDN? El mundo se enpeña en definir aquellas cosas que no se definene o que lo que mejor las define es lo que no lo hace.
Gritemos todos.

pd.-me encantó conocerte y ponerte cara. Deberían hacerse más cosas así (inaugurar más librerías de cuentos, algun encuentro entre blogeros... esas cosas)

Un abrazo

Arilena dijo...

Me encanta que te encante, Herman. No se si me perturba que te perturbe...;-p Un día de estos los lectores me os vais a sublebar entre tanto cuento inquietante.
Debería cuidaros más... o no.
Un abrazo.

Hank dijo...

En cambio tú eres una profesional creando ambientes inquietantes y provocando extrañas sensaciones con tan solo una docena de palabras, y de paso nos ofreces una contundente historia de la que apenas nos muestras una sombra, una historia que se queda ahí, arañando la conciencia y nos empuja al borde del del abismo, atraídos por un peligro incierto, profundo e ineludible. Las sensaciones son más indelebles que los pensamientos. Te felicito, Arilena.

Arilena dijo...

Gracias, Hank. Lectores atentos, como tú, son los que completan los textos, si no quedarían vacíos de sensaciones.

Arilena dijo...

Me gustan tus análisis, Wilco, ya sabes ;)